martes, 30 de julio de 2013

Poema 42

No sigo pasos marcados
ni tengo ganas de callar,
sólo busco aliviar mis pecados
con cuatro lágrimas por llorar.
Aquellos días soñados
quizá no los vuelva a soñar...
quizá los invente...
o quizá los encuentre
bajo el tesón de la esperanza
que no dejo de tener
por estar cada vez menos lejos
del sentido y del placer
de tener descanso eterno
y el alivio de seguir siendo yo.

loren lome