Un último adiós te quiero brindar
con palabras encargadas,
con suspiros de deseo y miradas.
Porque tu cariño aún me acompaña
en las noches que te sueño
y me siento como un ángel
visitando tú regazo, como antes,
el mismo donde descansaba mi alma.
Fuiste amigo y amado, y lo serás.
Hay días en que sin querer te quiero
y noches en las que dormir sin ti
me hacer estremecer, casi morir.
Un atardecer cualquiera
te mandaré este último adiós,
que no quisiera,
pero te echo de menos, y si pudiera,
subiría para arropar tu cuerpo,
para besar tus labios,
para bordar un te quiero
entre este adiós y tu aliento.
Siempre estarás...
Un último adiós dedicado para una persona que ya no está entre nosotros.
Departe de Carme Pla.