lunes, 25 de abril de 2011

Niños

                                                                                       Niños...


Esos pequeños que enamoran…
Esos grandes para aprender…
Ellos son la nueva vida a todas horas.
Calma en sus sueños y en sus labios sonrisas,
sencillamente perfectos andan la vida sin prisas.
Los quiero, los vivo…son los que sujetaran el mundo,
mientras nuestros mayores lanzan lágrimas sin rumbo.


Son como el querer de mamá, suaves, sencillos… y tiernos,
como el sueño completo que todos queremos.


Es como llenar con un pellizco de vida
un mundo insuficiente, que lamenta la herida
de aquellos que sin alma ni humanidad
merman a paso de gigante la paz que merecen,
paz que sin permiso roban al tiempo mientras crecen.


No tiene perdón ni juicio aquel que se juega por un duro,
la vida, el alma, la inocencia y el futuro,
de aquellos niños que no eligieron ni esta vida, ni este mundo.
Sino, que somos nosotros los encargados de educar…
Sus manos para la caricia…
Sus pies para el camino…
Sus labios para la sonrisa…
Sus almas para el cariño…
Y sus corazones para amarnos, igual que el nuestro los debe amar a ellos.


El maravilloso regalo de la vida…  los niños.                                    

 Loren Lome