del como sucedió,
ni si tus ojos me miraron antes
o fueron los míos más atrevidos.
recuerdo cosas bellas...
instantes infinitos,
bellos, dulces, intensos.
Fueron tan profundos
que sin esfuerzo apareces
cerca del alma que un día
se deshizo por tus latidos,
se embriagó de tu mirada,
y se contagió de amor.
Sigo sin entender por qué
no se puede rimar
mi sonrisa con la tuya,
tu alma con mi corazón,
o nuestra piel entre sí,
como se rima el verbo querer
con el brillo de la mirada
o tu sentimiento con mi llanto
o tu llanto con mi sentir.
Nunca entenderé
por qué tu tacto
traspasa la envoltura
que recubre mi cuerpo,
tan fácilmente....
ni por qué tu cuerpo
se estremece con un susurro
al tiempo que discurre por tu oído.
Ni lo entiendo...
ni deseo entenderlo jamás.
Mi felicidad lleva tu nombre...
S.J. '15
Lorenlome.