Como a ritmo de danza,
con paso firme
y llena la esperanza,
circulan por mi mente
el equilibrio y la soltura,
el cariño y la dulzura,
y sonriendo me empeño
por conseguir, simplemente,
ser quien deseo ser
y luchar cada minuto
para conseguirlo
sudando y llorando
el dolor del esfuerzo
que hace que en ocasiones
me duela hasta el alma.
Lorenlome
