Aún noto tus suspiros que sentí ayer tarde
cuando tras rozar tu mano un instante
mi corazón latió desentonado
la melodía del enamorado.
Suspiros clavados en mi alma,
los mismos que se colaron por mis oídos,
atravesaron mis sentidos
y descansan entre mi corazón y mis esperanza.
Suspiros... aire al fin y al cabo,
que delicadamente dejaste escapar por entre tus labios.