miércoles, 19 de marzo de 2014

Con una sonrisa

Me basta con mirarlos a la cara,
me llenan y hasta completan
aquellas ideas desencajadas,
dando sentido a cualquier sueño,
y nos desbaratan el alma con un gesto.

Una sonrisa suya, sincera y cómplice,
es capaz de penetrar el corazón más sólido,
colándose por las buenas sin llamar.

Niños...no dejéis de jugar
no dejéis de aprender
no dejéis de sonreír jamás.
Vuestras sonrisas son nuestra esperanza
y vuestra vida son nuestras ganas de seguiros amando.

Dedicado a todos los niños. Porque de ellos aprendemos a sonreír de una forma más sincera, gracias .
Muy especialmente a los que nos han dejado hace poco y a los que padecen enfermedades de cualquier tipo. A todos ellos un beso enorme.

Loren lome.