Aquella vieja ventana
por la que miraba
a tu alma me acercaba
y mi llanto, gota a gota
por mis poros se colaba.
Aquella vieja ventana
por la que despeñé más de un sueño
envejecía sin prisa y vana
y mis ideas ya sin empeño
relamían los restos.
Aquella vieja ventana
la última vez que me asomé
cerré mis ojos y pensé
encontrarte una mañana.
Ahora cuando contemplo
a través de los mismos cristales
de aquella vieja ventana,
veo tus labios lucir sonrisa
y la emoción de un deseo rebrota mi llanto,
pero esta vez de alegría.
Lorenlome