Aquellos ojos de dulce mirada
que enlazan con tu alma
los sueños de la noche pasada.
Unos besos acostados
en la calidez de tu boca
rondan por tus labios rosados.
En tu cuerpo mil caricias
se cuelan entre tus poros
erizando tus sentidos, con avaricia.
Unas lágrimas se cuelan sin permiso
enjuagando mis mejillas
para que en ellas me dejes, un beso.
Cada idea es un sentimiento,
cada emoción, un verso,
y compartirlos contigo un placer inmenso.
Lorenlome.