En la tierra de Aragón,
por primera vez mi corazón
latió, un 17 de junio,
en la llamada Casa Grande,
Zaragoza, que orgullo.
Con inconfundible acento,
con decenas de parques.
y también La Basílica de Nª Señora del Pilar,
un maravilla hecha Catedral.
Cuando voy a mi tierra
algo me dice que estoy más vivo,
y mis sentimientos al pairo zozobran
sin dejar de contemplar la obra.
Zaragoza, ensartada por el Ebro,
que refresca las orillas de mi tierra maña
y luce el reflejo de las luces al alba.
No tengo más palabras
pero sí más emociones
y muchos sentimientos
que dejo entre estos versos.
Saludos y un fuerte abrazo a Zaragoza.
Lorenlome