Agua que fluyes desde no sé donde
y bajas sin parar,
laderas y recovecos
hasta donde quieres llegar.
Sigue refrescando nuestra tierra
sin olvidarte que es tu cama,
en la que puedes descansar si lo deseas,
quedarte, o irte hasta llegar al mar
y allí construir figuritas de sal.
Yo te prefiero fresca
corriendo entre piedras,
formando rincones de foto
como este que aquí pongo.
Agua...siempre fresca.